
Esperando en la sala aseptica, radiante de luz y secretarias que miran el reloj y ven que el asunto no avanza, que hace solo una hora llegaron desde sus casas y que queda toda una jornada de insanos por atender, caras feas y desesperadas pagando por retomar su cordura, dejo que corra el tiempo.
Me siento, me pongo mis lentes, escucho como la música fluye, esa música de asensor, vivaldi mutilado por notas simples de un organo, cuatro estaciones que tienen menos majestuosidad que el puto sol de las doce.
Miro mis manos, las uñas estan largas, miro mi reflejo en la ventana..mi barba esta enmarñada, el tiempo ha pasado y de no ser por estas dos cosas, no me ubiese dado cuenta.
Me levanto, voy al baño y al salir pienso en el refrán, como pecas pagas...pero en mi caso, como comes, cagas..sale mi numero llamado, entro a la consulta...y como es costumbre, todo lo que se diga en esas cuatro paredes es estrictamente confidencial, asi que lo siento.

