
La conocí en una rabieta infantil, cuando no quería tomarme la sopa.
La conocí en la sonrisa tierna de un niño, mostrando sus chocleros con la cara embadurnada de chocolate.
La conocí en una adolescente tímida, cuando dice por vez primera “te quiero” a una persona que no es su madre, bajo la sombra de un árbol de la plaza.
La conocí en los olores de la primavera.
La conocí en un baile raro en tierras lejanas. Fue ahí donde la conocí.
La besé entre el humo de cigarrillo y el ruido del asco mercante.
Y a pesar de todo el tiempo que la he conocido, aún la desconozco en su proceso metamorfósico, es como mirarla nuevamente entre el humo y ver bajo ese manto, la niña, la adolescente y la mujer. Mujer que no conozco y me tiende su mano, que me ampara en su seno, sin tocarlo, ni sentirlo, pero aun así se que está ahí, pero a su vez no está.
1 comentario:
Te refieres a mi????
jjajajajajaja
Anday puro marakiando morenito
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