viernes, 13 de febrero de 2009

Hambre y vicio

- Caballero me da la colilla, pa´fumar un poquito.
Saco la cajetilla y le ofrezco un cigarro, con ojos iluminados y mano temblorosa saca uno.
- ¿Tiene fuego?
-Claro.
y mientras enciende el cigarrillo, me mira y cuando bota el humo, me dice:
- puta que es fácil conseguirse los vicios, pero llevo toda la mañana tratando de conseguirme una moneda para comer- y terminando de decir esto me muestra cien pesos en la mano.

sigo caminando y a mitad de cuadra suena la alarma de las doce en el centro de san bernardo.

2 comentarios:

Mis_polainas dijo...

Lo bueno para mí, es que mis vicios están estrechamente relacionados con el hambre y viceversa; saciar uno significa saciar al otro.

Carolina dijo...

Gracias al vicio y a la falta de comida he bajado 5 kilos en una semana.

Gracias pobreza.
jajajaja